viernes, 30 de marzo de 2007

¿De quién son?

Hace poco que una rubia famosa ha salido en prensa con las tetas al aire. Esto no tendría nada de novedoso, ni de interés para mi, si no confluyeran dos hechos, el primero es que la noticia ha tenido mucha repercusión, y el segundo es que las fotos no han sido consentidas por parte de la rubia en cuestión.

En este caso interesa poco el nombre de la rubia y el de la publicación, pero los hechos me son interesantes porque me llevan a la pregunta ¿De quién son las tetas de la rubia?

La pregunta parece simple de contestar. En español “de” significa, entre otras cosas, “propiedad” y es este significado el te toma en la frase, aún así la respuesta no está clara.

Desde un punto de vista de autor, las tetas son una obra en la que han participado la propia rubia, el médico que hizo el implante, la empresa de prótesis y todos sus colaboradores, la madre y el padre tanto naturales como legales y, si usted cree en dios, el altísimo, y si no cree, el más puro azar genético. Así puestos las tetas son una obra de colaboración y les pertenecen a todos, aunque no en la misma proporción.

¿Ya tengo mi respuesta? Pues no. Yo no me refiero a las tetas físicas, que desde mi punto de vista son, aunque no esté entre los autores, de quien las pueda disfrutar ese día, me refiero a la representación fotográfica de las tetas.

Por la ley de copyright las foto-tetas son del fotógrafo, así que, aunque el robará la toma de las tetas, el resultado es suyo, por lo menos hasta que el juez dicte sentencia. Posiblemente incluso después de que el juez dicte sentencia las foto-tetas seguirán siendo del fotógrafo aunque, eso sí, tenga que pagar una compensación económica por la colaboración de la rubia.

Si piensan que la multa va a frenar al fotógrafo de seguir delinquiendo, o la la revista de seguir incitando al delito, estás muy equivocado, con multa y todo el negocio, como las tetas, es redondo. Además el fotógrafo y la revista se niegan a pagar, y muy posiblemente no pagarán nada o casi nada, alegando que la rubia estaba de “exposición pública”. Ellos fotografiaron una bonita playa pública, que resultó tener un par de tetas muy cotizadas.

No puedo negar que en parte tienen razón, si enseñas las tetas en público no te extrañe que te las miren.

La cosa se complica cuando uno constata que según la legislación española las fotos son propiedad del fotógrafo. Si las tetas son “de domino público” las fotos también lo deberían ser. Pues no.

Entonces piensas, “bueno un día puedo ser yo el afortunado fotógrafo”. Pues no. Puedes ser el afortunado que disfrute en directo de las tetas de alguien, pero, según la ley, el fotógrafo profesional tiene propiedad sobre su obra, pero el aficionado no. Supongo que pensaron que con lo fácil que es hacer una foto habría demasiados autores. Mi pregunta es, si la obra del fotógrafo profesional es sustancialmente diferente de la del aficionado, pero la ley es la ley, por estúpida que suene.

El grupo propietario de la revista tiene otras revistas, periódicos, páginas web, creo que hasta ha producido alguna película, pero esto aunque esté en el escaparate de un quiosco no puede ser reproducido sin pagar derechos de autor. El mismo tío que dice que se puede coger gratis lo que el quiere, dice que no se puede coger gratis lo que es suyo, ¡viva la igualdad ante la ley!

Yo me pregunto, si cojo un trípode, una mira telescópica, un micro superdireccional, una cámara, etcétera y me voy a las inmediaciones de un auto-cine a grabar la película que proyecten, la podría vender en los quioscos, ¿no?

NOTA: Se que quedan pocos auto-cines pero eso no es lo importante. Valdría grabarlo de la tele del vecino si se ve por la ventana, porque a la vecina, si se le ve por la ventana, parece que se le puede grabar.

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